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Más de 170 millones de diabéticos de todo el mundo pronto podrían
respirar aliviados gracias a un equipo internacional de científicos que
ha descubierto el detonante de esta enfermedad debilitante. Los
hallazgos de este estudio publicado en la revista Nature indican que el
gen RFX6, que no había sido estudiado, es el responsable de la diabetes
congénita.
La diabetes se produce cuando el páncreas es incapaz de generar
cantidades suficientes de insulina debido a que los islotes de
Langerhans (grupos de células pancreáticas especializadas) están dañados
y no pueden producir y secretar las hormonas que ayudan al organismo a
metabolizar y absorber los alimentos. De entre los cinco tipos de
células que componen estos islotes, las células beta son las encargadas
de producir la insulina.
Los autores del estudio sobre este
problema, procedentes de Bélgica, Canadá y Estados Unidos, identificaron
una disfunción en las células beta de los islotes de Langerhans del
páncreas que conlleva la aparición de la diabetes. Los investigadores de
la Universidad Libre de
Bruselas (ULB, Bélgica) trabajaron con científicos de la Universidad McGill
(Canadá) para establecer la causa de la diabetes en los humanos. Otro
grupo de científicos de la Universidad de California en San Francisco (UCSF)
determinó la función biológica del gen RFX6 en ratones.
Los
investigadores belgas indicaron en un comunicado que el objetivo de la
medicina genómica es la prevención y el tratamiento individualizados
para cada paciente. A pesar de que la comunidad médica ha empleado con
éxito este planteamiento para tratar el cáncer de pecho o el de
intestino entre otros, su aplicación a otras enfermedades se ve limitada
por el desconocimiento de los mecanismos moleculares subyacentes.
Los
expertos afirman que para comprenderlos es preciso estudiar
enfermedades raras provocadas por la ausencia de un gen específico del
genoma. En palabras de los científicos de la ULB, «se cree que para cada
uno de los 30.000 genes que conforman nuestro genoma, existe al menos
una persona en el mundo con un defecto hereditario».
El Servicio
de genética médica del Hospital Erasme-ULB ha desarrollado técnicas
clínicas que facilitan el diagnóstico de enfermedades, incluso de casos
extremadamente raros no documentados previamente.
La Dra. Julie
Désir, del Servicio de genética médica, y el Dr. Serge Vanden Eijnden,
del Departamento de neonatología del Hospital Erasme-ULB, detectaron una
serie de anomalías congénitas en un recién nacido gravemente enfermo
entre las que destacaban la diabetes y ciertas deficiencias en el
sistema digestivo características del síndrome de Martínez-Frías. Los
padres del bebé están emparentados (primos carnales) y gozan de buena
salud. No obstante, los investigadores constataron la existencia de
antecedentes de diabetes en familiares directos, como sus padres y los
hermanos y tíos de éstos.
Según sus declaraciones, «es probable
que el gen responsable, que es desconocido, tuviese un papel decisivo en
el desarrollo de los islotes de Langerhans y en la producción de
insulina y provocase al bebé el síndrome de Martínez-Frías con todas sus
características».
El equipo de investigación canadiense,
dirigido por el Dr. Constantin Polychronakos, del Laboratorio McGill de
Endocrinología Genética del Hospital Infantil dependiente del Instituto de
Investigación del Centro Hospitalario de la Universidad McGill (RI
MUHC), utilizó tecnologías avanzadas como la secuenciación paralela de
alto rendimiento para investigar el gen RFX6.
«Este
descubrimiento nos acerca un poco más a una posible cura para la
diabetes», explicó el Dr. Polychronakos. «El hecho de saber que el gen
RFX6 es fundamental para la producción de insulina es el primer paso
para encontrar una terapia génica o genoterapia consistente en la
creación de nuevos islotes a partir de células de otros puntos del
páncreas.»
En este estudio también colaboraron científicos de
Francia, Italia y Reino Unido.
Fuente: CORDIS:
Servicio de Información en I+D Comunitario
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